La frase de Mime

Mime, mi amigo, mi doctor de lo físico (y espiritual también!). Me debe helado de chocolate, su libro y un DVD, me miente a veces :-p pero lo quiero igual. Escribe tan lindo, escribe tantas verdades.

Aqui una frase de uno de sus escritos: “Ignora quien no sabe pero es incompetente quien no sabe hacer aquello para lo que en teoria se preparo.”

Si querés conocer las letras de mi amigo visitá su blog: “Perdón si molesto”

Mi discurso en Jóvenes Sobresalientes 2008

Buenas noches a todos.

En primer lugar quisiera agradecer a la Cámara Junior del Paraguay por la distinción tan importante que hoy me entregan.

Escuché de los premios Jóvenes Sobresalientes cuando terminé la primaria , tenía 12 años. Pensé “Ojalá pudiera estar algún día entre los nominados, quería destacarme en los estudios académicos para conseguirlo. Hoy estoy estoy aquí por esa distinción pero por otro motivo, que igualmente me llena de orgullo, el de logros y superación personal.

Por eso quiero decir : Gracias a las personas que a lo largo de estos años amé, a mi familia entera, a los más cercanos, a los que están muy lejos, a mis padres que se sacrifican día a día por brindarme una vida digna, a mi papá que me lleva cargada en sus brazos subiendo escaleras donde no hay rampas para que no me sienta excluida y gracias también a mis hermanos por quererme tanto.

Gracias a mis amigos que tendieron su mano en momentos difíciles, aquellos con los que compartí la vida, mis sueños, el dolor y la alegría. Y sobre todo, mil gracias a Cacho, mi hermano del corazón, mi amigo del alma.

A los presentes les digo: que entendí con el tiempo que uno no elige las cosas que le van a pasar pero si puede elegir la manera de encararlas. Toda mi vida fui tremendamente feliz, el tiempo en que caminé, desde los 10 meses hasta los 18 años ¡me divertí tanto! y toda esa etapa la recuerdo no con nostalgia, sino con la gratitud de que tuve la oportunidad de saber lo que se siente darse un golpazo patinando, que duelan las piernas de tanto pedalear una bici, de nadar bajo el sol, de bailar hasta el amanecer…

Hoy soy feliz, sólo que disfrutando de otras cosas, sin pensar en las cosas que perdí sino en las que aún me quedan por ganar y con la Fe de que Dios tarde o temprano, me volverá a poner de pie.

Sueñen, luchen por sus sueños, porque los sueños se cumplen!

Un abrazo, los quiero mucho!

Adriana Trigo Insfràn.

Cerrando Circulos

Paulo Coelho (No es mi escritor favorito pero este texto resume mucho de lo que pienso hoy)

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender “tu televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentalmente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!