Película: Madres con ruedas

Mónica tuvo poliomielitis a los seis años, durante una de las epidemias nacionales, en 1957. A pesar de que la enfermedad le ha dejado una severa disminución de la movilidad de sus brazos y piernas, Mónica ha tenido el espíritu para desarrollar su vida, trabajando como maestra particular de inglés, más tarde enamorándose y enfrentando el desafío de ser mamá.

Tras el nacimiento de su hija, Mónica sintió la necesidad de testimoniar la experiencia de las mujeres en condiciones similares a la suya y emprendió la realización de un documental sobre sus “colegas”, las “madres con ruedas”, con la ayuda de su esposo cineasta. Las imágenes de ese documental se entrelazan con las de la propia vida familiar de Mónica y de la crianza de su hija.

www.madresconruedas.com.ar

Libro Maternidad adaptada: Un embarazo muy deseado

https://adritrigo6.files.wordpress.com/2011/02/ecu.jpg?w=194

Estrella Gil nos presenta en este libro el diario de una maternidad especial. A los anhelos, temores y esperanzas que siente cuaquier madre se añade el hándicap de su discapacidad –parálisis cerebral– con la que convive desde su nacimiento. Por primera vez en su vida no solo ella depende de la ayuda de los demás, sino que hay una personita que depende de ella.

Con un lenguaje cercano, a veces apasionado y muy natural, nos introduce en una experiencia materna que se complica inevitablemente cuando se tienen dificultades motoras. Es necesaria una gran dosis de imaginación y superación para salvar los obstáculos adicionales que por ello se van presentando a lo largo del embarazo y en los primeros meses de vida del bebé. También las barreras mentales de personas cercanas, que han censurado sus deseos de independencia como madre, han sido un obstáculo que superar. Su embarazo fue un periodo de profunda reflexión de cómo cuidar a su hijo adecuadamente por sí misma, tomando conciencia de sus limitaciones. Seguir leyendo

Embarazo y lesión medular

Susana Sandra Oliver J. : Artículo publicado en

Los lesionados medulares tanto hombres como mujeres pueden conseguir una sexualidad satisfactoria para ambos miembros de la pareja. A estas personas deben aplicarse los mismos criterios de SALUD SEXUAL que al resto de la población, pero sin olvidar que sería muy importante fomentar la investigación sobre la sexualidad femenina partiendo de la realidad de la mujer y no extrapolar conclusiones desde los estudios realizados sobre población masculina respetando sus diferentes formas de sentir, gozar y percibir. La sociedad debe conocer las peculiaridades de la sexualidad en las personas con lesión medular y dejar de valorarlos como personas asexuadas.

Hoy en día cualquier mujer, quiere, ama, sueña, trabaja, estudia, tiene deseos, fantasías, metas etc. con o sin lesión medular lo cual no significa que tenga que permanecer en una silla de ruedas y no desempeñar el rol que ella desee y mucho menos que no pueda tener una vida sexual activa y placentera. Incluso si ella desea desempeñarse como madre la lesión no es ningún impedimento ni físico ni psicológico para poder lograrlo.

MENSTRUACIÓN:

Un aspecto importante que se deba conocer en una mujer que haya sufrido una lesión medular de trauma, presenta un período inicial de amenorrea1, durante este período no les es posible conocer con exactitud su ciclo menstrual, siguiéndole a este, ciclos irregulares (1 a 6 ciclos) y que generalmente no va a necesitar ningún tratamiento para restaurarla. Pero es necesario hacer una prueba de embarazo, para descartar una gestación no conocida, o informarle sobre los riesgos de embarazo durante el tiempo de amenorrea.

SEXUALIDAD:

Las mujeres parten de un modelo de sexualidad menos genitalizada que el varón, por lo que sería de esperar que puedan conseguir una sexualidad más rica, preferentemente basada en la comunicación, la confianza, la ternura, las fantasías, las caricias y el juego erótico, que pueden permitirle obtener sensaciones orgásmicas (para-orgasmos o pseudo-orgasmos) conseguidos a partir de la estimulación de zonas erógenas no genitales y que están situadas en la parte del cuerpo no afectada por la lesión medular, esto se basa en el conocimiento que tenga cada persona respecto a su cuerpo e involucrando a la pareja en los juegos erótico-sexuales que permitirá explotar todos estos recursos para su mejor satisfacción.

 

La mujer que es capaz de superar su problemática psicológica, puede conseguir una sexualidad satisfactoria y unas relaciones de pareja estables. Debe valorar las posibilidades de lubricación vaginal (los niveles de lesión alta pueden conseguir lubricación refleja), para utilizar cremas lubricantes que eviten erosiones vaginales.

 

El orgasmo es difícil si la lesión es completa y se sitúa por encima del segmento lumbar L2. Es posible con todo y eso conseguir sensaciones placenteras. Las mujeres con lesión medular presentan el siguiente cuadro:

 

*  Permanece el deseo sexual.

*   Alteraciones por baja autoestima

*  Relaciones sexuales satisfactorias

*  En lesiones completas por encima de L2, estará abolida la percepción orgásmica genital.

*  Debe estimular la zona sensible del cuerpo

*  En algunas lesiones se recomiendan lubricantes vaginales.

*  Es posible la estimulación refleja del clítoris (en lesiones por encima de D 10, se pueden observar espasmos bruscos o signos de disrreflexia2 al igual que en la eyaculación del varón)

*  En lesiones bajas o incompletas el orgasmo puede aparecer como sensación de quemazón

 

EMBARAZO:

 

La mujer para/tetrapléjica puede perfectamente, si está en edad fértil, concebir y tener hijos. No presenta ninguna alteración hormonal ni ginecológica que le impida su normal embarazo. Sin embargo durante el desarrollo pueden aparecer alteraciones no graves, pero que es necesario que tanto el obstetra, como el resto de los profesionales que la atienden e incluso ellas mismas conozcan, para que se puedan establecer las medidas necesarias que permitan un parto a término y sin complicaciones. Así mismo, debemos conocer los efectos teratógenos3 de la medicación habitualmente utilizada en la lesión medular.

 

Entre estas alteraciones resaltan:

 

*  Mayor frecuencia de anemias.

*  Cambios en la micción y hábito intestinal, el aumento de las infecciones urinarias, como en cualquier embarazo, es más frecuente y es lógico que en una vejiga neurógena aún lo sea más.

*  Puede incrementarse la espasticidad en lesiones espásticas.

*  Existe riesgo de complicaciones respiratorias en mujeres con lesión medular alta, que se ven incrementadas no sólo por la insuficiencia respiratoria de base, sino por la compresión diafragmática debida a la posición de sentada en la silla y la presión que ejerce el aumento del tamaño abdominal.

*  En lesiones arrefléxicas4 debe vigilarse la posible aparición de tromboflebitis venosa profunda5 y el sobre peso puede condicionar presiones en zonas de apoyo (sacro, isquión y trocánteres) que condicionen úlceras por presión.

 

COMPLICACIONES:

 

Las complicaciones más frecuentes en pacientes embarazadas con lesión medular son:

 

*  Hiperreflexia autonómica.

*  Infección de Vías Urinarias y Pielonefritis6. Se ha atribuido una mayor incidencia de infección urinaria en estas pacientes a la presencia de mayores residuos postmiccionales y a la frecuente cateterización vesical a los que son sometidos. Sin embargo no se ha demostrado que este tipo de complicación sea más frecuente durante el embarazo que en la mujer con lesión medular no embarazada.

*  Complicaciones Tromboembólicas. Debido a la falta de movilización hay mayor riesgo de problemas tromboembólicos independientemente de su problema neurológico.

*  Úlceras de presión, sobreinfección y sepsis. Incidencia similar a la del resto de la población lesionada medular sin diferenciar sexo. Se pueden favorecer debido al aumento de peso, la alteración del centro de gravedad y a la mayor dificultad de movilización durante el embarazo.

*  Presentaciones Anormales, Óbito Fetal y Malformaciones. No se ha demostrado que la lesión neurológica favorezca las presentaciones anormales, o que los estudios radiológicos en estas pacientes (realizados con conocimiento previo del embarazo debido a su urgencia) aumenten la incidencia de óbitos fetales o malformaciones respecto a la población sana.

 

SEGUIMIENTO DEL EMBARAZO:

 

Hay una mayor incidencia de prematuridad que podría estar en relación con las infecciones urinarias, por lo que hay que realizar cultivos de orina de forma periódica y tratamiento antibiótico si aparecen signos clínicos de infección urinaria.

 

Si no aparecen complicaciones que aconsejen revisiones más frecuentes, éstas se harán cada 20 – 25 días. Los controles ecográficos darán información sobre la madurez fetal y si es necesario, se realizará examen de líquido amniótico.

En el segundo o tercer mes de embarazo hay que valorar:

 

*  Nivel de lesión; sobre todo si es por encima de la 5ª torácica, que hay una elevada posibilidad de que se dé.

*  Grado y extensión de la lesión.

*  Grado de espasticidad.

*  Limitaciones articulares y deformación de la pelvis.

*  Presencia de musculatura abdominal activa que pueda facilitar la expulsión en el parto.

 

RECOMENDACIONES EN EL PARTO:

 

No existe un protocolo o guía de práctica clínica sobre actuación ante un parto de una lesionada medular, pero si se pueden dar ciertas recomendaciones:

 

*  El parto debe iniciarse en un medio hospitalario, que cuente con todos los servicios de quirófanos, obstetras, anestesista, neonatólogos, paraplejistas, etc. todo ellos con suficiente formación y conocimiento expreso de las complicaciones que puedan surgir.

*  Las mujeres con lesiones de niveles altos deben ser ingresadas y monitorizadas a partir de la semana 28.

*  Se recomienda reposo en cama a partir de la semana 32 en todos los casos.

*  El parto debe ser programado y mediante cesárea en aquellos casos de riesgo de hiperreflexia autonómica (lesiones completas o incompletas por encima de D5, y graves alteraciones del canal externo o interno del parto).

*  La anestesia epidural es la técnica más adecuada, tanto para la analgesia (en aquellos casos que fuera necesaria) como para controlar la espasticidad y porque posibilita una posible cesárea en el caso en el que la evolución del parto no fuera adecuada.

*  En lesiones bajas, por debajo de L2, estaría presente la musculatura abdominal y la mujer puede percibir los dolores del inicio del parto, por lo que la actitud debe ser expectante.

 

En todos los casos es recomendado poner sonda vesical, para evitar las fugas miccionales y la interferencia en el parto.

 

También es recomendable actuar en el post-parto (puerperio), donde se tendrá especial cuidado de la zona perigenital (fundamentalmente cuando se practica episiotomía) y la reeducación o adaptación tanto de la micción como del hábito intestinal, que pudieran haberse descontrolado después del parto. La lactancia materna es recomendada, aunque se tiene que tomar en cuenta la medicación que haya tomado la madre para valorar su posibles efectos sobre el recién nacido.

 

Se han objetivado signos de depresión post-parto en estas mujeres, que pueden estar en relación con la dificultad de atención global al recién nacido, principalmente en mujeres tetrapléjicas. Es necesario en cualquier situación (paraplejia/tetráplejia) plantearse antes de tomar una decisión de maternidad, saber que se va a contar con el suficiente apoyo y ayuda familiar.

 

El estilo actual de vida hace que esta alteración sea cada vez más frecuente en mujeres jóvenes, en las que la vida sexual y reproductiva tiene una gran importancia. Dependiendo de la altura de la lesión se puede conseguir un parto vaginal sin ninguna complicación y una recuperación en el puerperio tan satisfactoria como en cualquier mujer.

 

Las lesiones medulares aumentan el riesgo obstétrico de la madre pero el resultado perinatal generalmente es satisfactorio.

 

MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS:

 

Puesto que la mujer con lesión medular, puede conseguir normalmente su embarazo si está en edad fértil y tiene relaciones sexuales, debe conocer los métodos anticonceptivos que puede utilizar para planificar adecuadamente su descendencia, si ese es su deseo.

 

En la medida que tales personas conozcan más sobre los métodos anticonceptivos, así como ventajas, desventajas, costos, etc. estarán en mejores condiciones de elegir el adecuado y se sentirán mucho más responsables con su sexualidad. El profesional de la salud que indique a las personas lesionadas el uso específico de determinado método anticonceptivo, debe estar consciente de las ventajas y desventajas de dicho método (con respecto al nivel de lesión de la persona), con el objetivo de que se seleccione el más efectivo para su caso.

 

Los métodos anticonceptivos como ya se indico deben responder a los principios de eficacia, seguridad, satisfacción y costo.

 

MÉTODOS NATURALES: El método Billings (o método del mucus cervical) esta contraindicado para mujeres parapléjicas pues pueden presentar dificultades para introducir los dedos en la vagina y obtener moco cervical La utilización del método del mucus cervical puede dificultarse también por la presencia de Vaginitis, a la que son más propensas las mujeres sin sensibilidad genital. También está contraindicado el método de la temperatura basal del cuerpo en los casos de vejiga neurogénica, porque, de producirse una infección urinaria (que resulta muy probable en estos casos), puede alterarse el ritmo de temperatura basal habitual, por la presencia del síndrome febril, y confundir el momento ovulatorio. Estos métodos son poco eficaces y por tanto nada recomendados.

 

MÉTODOS DE BARRERA: Si es eficaz el preservativo lubricado en el varón siendo además un método seguro y barato que además evita las enfermedades de transmisión sexual. Si el hombre tiene una lesión medular alta (tetrapléjico) su colocación se hace difícil a menos que su pareja se haga cargo (incorporándola como una práctica de los juegos sexuales en el caso de que ella sea parapléjica o no tenga una lesión medular, pero si es tetrapléjica su colocación será aún mucho más difícil). Sin embargo, el diafragma uterino es verdaderamente complejo de colocar en una mujer con lesión medular.

 

MÉTODOS QUÍMICOS: Las cremas, jaleas u óvulos espermicidas no son eficaces, aunque pueden ayudar a la lubricación vaginal que es deficiente en la lesionada.

 

Existe controversia con respecto a la utilización del DIU (dispositivo intrauterino), aunque se cree que no debe haber problemas derivados de un defecto de colocación (son raras las perforaciones uterinas o el pasar desapercibida una posible infección) siendo necesarios controles más frecuentes y vigilancia del flujo. Pero por otro lado este método está contraindicado en mujeres sin sensibilidad genital con lesión medular traumática, mielomeningocele o múltiple, porque pudiera complicarse con inflamaciones pélvicas y lesionada no detectarlo.

 

MÉTODOS HORMONALES: pastillas, parches, inyectables conllevan un alto riesgo de alteraciones vasculares (entre otras), al ser utilizados por mujeres con lesión medular, por lo tanto no es un método seguro para ellas.

 

MÉTODOS QUIRÚRGICOS: la esterilización definitiva quirúrgica, masculina o femenina salpingoclasia y/o vasectomía debe plantearse ante situaciones claras de planificación familiar en la pareja y pensar muy bien la elección.

 

Una vez más es indispensable recordar que solamente se mencionan los métodos así como sus ventajas y desventajas para su elección personal o en pareja y el que mejor convenga en cuestiones físicas, y económicas.

 

LA LACTANCIA MATERNA:

 

No causa ningún problema extra y no está contraindicada en las mujeres lesionadas medulares.

 

CUIDADO MATERNAL: Es difícil pero no imposible para una mujer parapléjica, con un nivel alto, cuidar del aseo y vestido de su hijo muchas veces al día. Por el contrario, será imposible para una tetrapléjica por encima de C7 hacerlo sin ayuda: éste es un gasto extra que debe ser tomado en cuenta en la pareja y por la familia más cercana.

 

En dicha maternidad nunca se ha visto un empeoramiento de las condiciones físicas o psicológicas. En sí da a la mujer lesionada medular una sensación de plenitud.

 

La lesión medular no impide amar y ser amado, disfrutar y hacer disfrutar a plenitud la relación sexual, como tampoco implica la imposibilidad de vivir, y recibir de la vida lo mejor.

 

*  Ausencia de menstruación.

*  Dolor de cabeza, opresión torácica, frecuencia cardiaca lenta (menor de 60/min).

*  Todo agente o factor que causa defectos físicos en el embrión en desarrollo.

*  Ausencia de reflejos.

*  Presencia de un coágulo formado en un vaso sanguíneo integro, en una vena, generalmente profunda de las extremidades inferiores.

*  Inflamación de uno o ambos riñones.

Lesión medular y embarazo: lo que el obstetra debe conocer

INDICE: Resumen | Introducción | Caso clínico | Discusión | Conclusiones.

Mamá en silla de ruedas cargando a su bebéResumen

La relativa baja frecuencia de embarazos en mujeres con lesión medular hace que existan dudas sobre el manejo obstétrico de estas pacientes y se desconozcan los potenciales peligros y la forma de enfrentarlos. Cada día los programas de rehabilitación le brindan a estas pacientes un mejor nivel de vida y por ende nos enfrentaremos con mayor frecuencia a esta eventualidad por lo que es importante que el obstetra conozca el manejo de las principales complicaciones que en ocasiones, sin un manejo adecuado, pueden llegar a ser letales como lo es la Hiperreflexia autonómica. De esta manera se podrá ofrecer a la paciente una atención obstétrica adecuada y cuando el caso lo permita un parto por vía vaginal sin temor a exponerla a riesgos y complicaciones innecesarios.

Palabras Claves: Hiperreflexia autonómica, lesión medular, trabajo de parto, paraplejía

Introducción

No es frecuente en nuestro medio la paciente que con secuelas de lesión medular consulte embarazada para control prenatal y/o atención del parto. Por lo general este tipo de paciente genera dudas terapéuticas para el obstetra. La tendencia habitual en el manejo de estas pacientes es la de un control prenatal rutinario, ofreciendo la opción quirúrgica a la paciente al momento del parto, sin considerar la vía vaginal como una alternativa viable.

En los últimos años en el mundo el número de pacientes en edad reproductiva con lesiones medulares ha aumentado en forma importante. Estas pacientes con secuelas de incapacidad física han recibido mayor atención y hoy en día se ha procurado ofrecerle un manejo integral a su problema. Esto no solamente incluye la atención misma del trauma si no que pretende involucrar a servicios de Rehabilitación, Terapia Física y Ocupacional, Psicología y eventualmente si la paciente se embaraza, de Ginecobstetricia. Este enfoque busca ofrecer una mejor calidad de vida del paciente y pretende que las pacientes dejen de ser un lastre para su familia y la sociedad y se reintegren en una forma más adecuada a su vida cotidiana. Estos cambios han permitido que la sexualidad y el aspecto reproductivo en este grupo de pacientes tengan la importancia que se merecen. En los últimos años el embarazo se ha convertido en una causa frecuente de consulta en este grupo poblacional y es frecuente que el equipo multidisciplinario que los maneja no conozca a fondo las implicaciones de la gravidez en estas pacientes. El rehabilitador físico, el neurólogo, el anestesiólogo y el mismo obstetra frecuentemente desconocen detalles básicos de las opciones terapéuticas en estas pacientes.

En las siguientes líneas presentaremos el caso clínico de una paciente gestante con lesión medular postraumática. Posteriormente se practica la correspondiente revisión bibliográfica donde se evidencia como este grupo de pacientes precisa pautas individualizadas de manejo ante e intraparto.

Caso clínico

Paciente de 29 años G2P1 con paraplejía secundaria a trauma raquimedular a nivel de T6 cinco meses atrás, quien ingresa al servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Simón Bolívar con diagnóstico de embarazo de 38 semanas por última menstruación y actividad uterina irregular. Al examen de ingreso se encontró TA: 120/80, FC: 65 x’, FUVLCDI con AU: 26cm, FCF: 150 x’; cuello corto con dilatación de 2 cm y borramiento del 60%. Al examen neurológico se evidencia parálisis flácida de MsIs con ausencia de sensibilidad, hiperreflexia y vejiga neuropléjica. Se realiza ultrasonido obstétrico que reporta 35 semanas por biometría combinada con valoración biofísica satisfactoria. Se hace diagnóstico de Amenaza de Parto Pretérmino, Embarazo de 35 semanas y Paraplejía. Se envía a la Unidad de Medicina Materno Fetal (UMMF) donde se reevalúa el caso, y se practica nuevo ultrasonido obteniendo un diagnóstico de embarazo a término con RCIU. Es valorada por neurología confirmándose diagnóstico de Parálisis Flácida secundaria a Trauma Raquimedular y se recomienda cesárea como vía del parto. A las 24 horas de ingreso la paciente reinicia trabajo de parto, se realiza amniotomía temprana, se coloca analgesia peridural continua y refuerzo del trabajo de parto con oxitocina. Durante el trabajo de parto la paciente presenta cifras tensionales estables sin alteraciones de la frecuencia cardíaca ni síntomas autonómicos. Después de un trabajo de parto de 6 horas con una dinámica normal se pasa a sala de partos, se realiza una episiotomía medio lateral y se colocan espátulas de desprendimiento. Se obtiene recién nacido de 2.500 gm, con talla de 47 cm, APGAR: 9/10, 9/10, 10/10, y Ballard de 38 semanas. Alumbramiento espontáneo a los 5 minutos. Puerperio de evolución normal y salida de la madre con el recién nacido a las 24 horas. Se continúa manejo por fisiatría.

Discusión

A pesar que en EUA anualmente 3.000 mujeres en edad reproductiva sufren lesiones medulares, son pocas las referencias bibliográficas disponibles en la literatura obstétrica acerca del manejo de estas pacientes. Las lesiones medulares aumentan el riesgo obstétrico de la madre pero el resultado perinatal generalmente es satisfactorio. Se ha observado en la población general que mujeres con alguna lesión medular se embarazan en un tiempo promedio de 6.5 años después de la lesión; siendo la edad promedio a su primer embarazo de 26.8 años. Estos datos no deben sorprender si tenemos en cuenta que la fertilidad en la mujer en edad reproductiva con lesión medular no está disminuida, al igual que la líbido, sus habilidades para sostener un coito, o dar a luz y criar un bebe.

La tasa de cesáreas en esta población alcanza al 43%. Las indicaciones mas frecuentes son la iteratividad, presentaciones anormales y el trabajo de parto disfuncional.

Las complicaciones más frecuentes en pacientes embarazadas con lesión medular son:

Hiperreflexia Autonómica:

Se debe a la pérdida de la regulación central sobre el Sistema Nervioso Simpático (SNS) distal al nivel de la lesión. En respuesta a estímulos que ingresen a la médula distales al sitio de lesión se presenta hiperactividad simpática y parasimpática dada por descargas adrenérgicas y colinérgicas con control supraespinal disfuncional. Estímulos como la distensión vesical, las contracciones uterinas, el dolor quirúrgico (como por ejemplo una cesárea), la manipulación del cérvix o la distensión del recto producen estimulación en masa de los aferentes simpáticos y parasimpáticos por debajo de la lesión desencadenando el cuadro. Se presenta hasta en un 75 % de las pacientes con lesiones superiores a T-6.

Su diagnóstico se puede hacer tempranamente si comparamos los valores sistólico y diastólico de la presión arterial materna: elevaciones de más de 30 mmHg en la sistólica y 15 mmHg en la diastólica, asociadas a cefalea pulsátil durante la contracción uterina o cualquier evento incitante (en ausencia de otra clínica o laboratorios sugestivos de preeclampsia), sugieren la presencia de hiperreflexia autonómica. Las manifestaciones clínicas más frecuentes incluyen hipertensión y cefalea pulsátil durante la contracción, bradicardia o taquicardia, arritmias cardíacas, diaforesis marcada, pilo erección y enrojecimiento de la piel proximal al nivel de la lesión.

El bloqueo peridural debe ser el tratamiento de elección. Este bloqueo es una alternativa profiláctica y terapéutica para estos casos. La morbilidad depende del grado de hipertensión, y se ha reportado hemorragia intracraneana durante el trabajo de parto atribuida a la hiperreflexia autonómica.

Infección de Vías Urinarias y Pielonefritis:

Se ha atribuido una mayor incidencia de infección urinaria en estas pacientes a la presencia de mayores residuos postmiccionales y a los procedimientos frecuentes de cateterización vesical a los que son sometidos. Sin embargo no se ha demostrado que este tipo de complicación sea más frecuente durante el embarazo que en la mujer con lesión medular no embarazada.

Complicaciones Tromboembólicas:

El decúbito prolongado y la falta de movilización de estas pacientes hacen que aumente el riesgo de eventos tromboembólicos. Nuevamente este riesgo es igual que en la población neurológicamente sana. No se recomienda la anticoagulación profiláctica a no ser que existan factores de riesgo o antecedentes presentes.

Trabajo de Parto Pretérmino

Bastante discutido en diferentes publicaciones, se ha atribuido a la incapacidad de la madre para detectar el inicio de la actividad uterina debido a su compromiso neurológico. Parece asociarse más a la mayor frecuencia de infecciones del tracto genitourinario y genitales, a la que están expuestas las mujeres con lesión medular. De todas maneras no se ha podido demostrar que la incidencia sea mayor que en la población control.

Ulceras de Presión, Sobreinfección y Sepsis:

Su incidencia es similar a la del resto de la población minusválida sin diferenciar por sexo. Depende esencialmente del cuidado de la paciente, de su educación y de la experiencia que tiene en su propia atención. Se puede favorecer debido al aumento de peso, la alteración del centro de gravedad y la dificultad para movilizarse que se presentan durante el embarazo.

Presentaciones Anormales, Obito Fetal y Malformaciones

No se ha demostrado que la lesión neurológica favorezca las presentaciones anormales, o que los estudios radiológicos en estas pacientes (realizados con conocimiento previo del embarazo debido a su urgencia) aumenten la incidencia de obitos fetales o malformaciones respecto a la población sana.

Otras complicaciones menos frecuentes son: anemia y disminución en el volumen corriente y en el volumen de reserva respiratoria.

El pronóstico obstétrico y perinatal dependen del nivel de la lesión medular, observándose con mayor frecuencia las complicaciones severas como la hiperreflexia autonómica cuando la lesión se localiza en un nivel superior a T-6. Influyen también las condiciones que favorecen la infección localizada y la sepsis.

En general se prefiere el parto por vía vaginal. Si la inducción se realiza con oxitocina, el riesgo de hiperreflexia autonómica se incrementa por el aumento en el estímulo incitante. El manejo adecuado incluye anestesia peridural continua y acortamiento del expulsivo; generalmente no se requiere de episiotomía gracias a la relajación del piso pélvico dada por el bloqueo neurológico.

La analgesia a emplear depende de cada caso y su nivel de lesión medular: puede ser por bloqueos espinales o epidurales, anestesia general, narcóticos parenterales e incluso hasta un bloqueo pudendo. Nunca debe intentarse el parto vaginal o quirúrgico sin analgesia y/o anestesia.

El acortamiento del expulsivo es importante para reducir los estímulos que puedan desencadenar las complicaciones neurológicas. Se pueden emplear succionador por vacío, espátulas o fórceps según la experiencia del obstetra y la disponibilidad de la institución. En los diferentes estudios publicados no se ha encontrado diferencia significativa en la duración del trabajo de parto al comparar pacientes con lesión medular con aquellas sanas.

El resultado perinatal ha sido uniformemente bueno y satisfactorio, sin complicaciones obstétricas mayores cuando se toman las debidas precauciones y se detectan tempranamente las posibles complicaciones referidas anteriormente.

Conclusiones:

Las pacientes con lesión medular pueden tener un embarazo y trabajo de parto normales, siempre y cuando el personal a cargo este familiarizado y conozca las posibles complicaciones de estas pacientes. En ausencia de contraindicaciones obvias, el manejo obstétrico siempre se debe preferir la vía vaginal para el parto. El uso de analgesia /anestesia es mandatorio para evitar complicaciones.

Publicado originalmente en ENCOLOMBIA.COM