Carta abierta a ella

No digas más que sos una mala amiga porque no venís tanto como antes; te casaste, tenés 4 hijos y para mí vivís donde casi termina el mundo!

Pude elegir una foto más elaborada dónde ambas salimos espléndidas pero ésta tiene un significado especial porque se te ve a mi lado, en mi primer fin de semana fuera del hospital. Ahí estuviste y luego en casa para que no extrañara tanto nuestras reuniones.

Hace 22 años caminé por última vez en mi vida a Caacupé y vos estabas ahí con tu: “Energy, energy dale que amiga” y estuviste todo el tiempo que pudiste a mi lado sacándome una sonrisa con tus locuras, dándome de comer, limpiando mis miserias, vistiendome, arreglándome.

Eso hacen las buenas personas que es lo sos vos Azu porque yo no te pedí nada y me diste todo lo que podías.

Te quiero con mi alma y sí, ojalá las cosas hubieran sido distintas para mí, pero gracias a amigas como vos yo sigo viva y sonriendo. ¡Feliz cumpleaños Azu!

20 años no es nada

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Para mucha gente es triste recordar un momento inesperado donde toda la vida cambia para siempre y está bien sentirse así un momento, hacer el duelo. El 18 de febrero se cumplen 20 años de ése tipo de sucesos en mi transitar por éste mundo pero en vez de mirar para atrás y llorar por lo que perdí prefiero celebrar que me quedé con ustedes.

Me verás cambiada, muy cambiada físicamente al principio, casi otra persona pero lo importante es que lo intangible no desmejore, el alma….

Aunque hayas dejado de venir, llamar o escribir yo te recuerdo y recordé todos éstos años en algún momento. Sé que la vida a veces nos separa lo deseemos o no en cierto punto.

¡Gracias por ser parte de mi historia! Hayas estado en muchos capítulos o en una pequeña línea del libro imaginario de mi vida, fuiste y sos importante para mí. Sos parte de ésta Adri que volvió a nacer el 18 de febrero de 1996.

Vas a encontrar en este blog http://www.adritrigo.com fotos o recuerdos que guardo de vos de ese nuevo comienzo

Mas que nunca mariposa

 mariposa

“La escafandra (oruga) y la mariposa” es un libro de Jean Dominique Bauby que luego se llevó al cine donde se toca el síndrome del cautiverio: una persona es prisionera de su propio cuerpo.

Sin llegar a tal situación límite, son las palabras que definen muy bien como es vivir en un cuerpo tetrapléjico como el mío, un cuerpo que me pertenece pero no me obedece, que muevo pero no muevo, que siento pero no siento, que cambia pero no cambia; una mezcla difícil de explicar si no lo vivenciás en carne propia o si no vivís cerca de una persona que pase por algo parecido.

Siempre intento no quejarme de mi vida en su conjunto, porque a pesar de todo me falta poco pero, no me engaño a mi misma tampoco, para lo “estandar” me falta mucho y esa afirmación es lo que me lleva a sentir que soy justamente eso: una oruga y una mariposa mas no en la misma proporción.

Oruga:

Porque quiero caminar sobre el césped recién cortado pero mis piernas no responden, porque intento abrir las manos para dar una caricia o estrechar las de un/a amigo/a pero las tengo cerradas, porque quiero jugar a tirar para arriba a mis sobrinos pero mis brazos no soportan ese peso, porque tengo mucha sed en medio de la noche, veo el vaso de agua a medio metro pero son kilómetros insalvables para mí pues no llego, porque 3 mosquitos se deleitan con la sangre que sacan de mi pie y no logro espantarlos. En sintesís, porque mi cuerpo me encierra en mí misma de cierta forma.

Mariposa:

Porque vuelo con mis sueños, veo el mundo desde arriba como si el cielo estrellado estuviera dado vuelta porque las lucecitas que titilan están allá por debajo mío, porque puedo caminar en la costa del mar en una playa solitaria, porque puedo tomar una hoja en blanco y lápices de colores para dibujar con mis sobrinos, porque puedo entrelazar mis manos con las de esa persona especial y abrazarle parada en puntitas de pie, porque puedo correr con mis amigos huyendo de alguna travesura, porque puedo mover porque sí los dedos del pie, porque tengo sed y puedo levantarme, ir a la cocina, abrir la heladera y tomarme un vaso de agua que yo misma me sirvo, porque me doy una ducha y me lavo la cabeza bajo la ducha sin ayuda de nadie, porque puedo preparar pizzas para comer en familia.

Son cosas tan sencillas y que ya dije mil veces en otros posts, pero la mayoría ni las toman en cuenta. Pero cuanto daría yo por poder hacer todo eso por lo menos un día … estos días, algún día


 

Vení nomás 2014

avion
En 20 días el 2013 se estará despidiendo de todos y cómo muchos estoy haciendo un balance de todo lo vivido y sentido estos 12 meses del calendario. Gracias a Dios a la fecha tengo más días felices con un sentimiento de enorme gratitud para quienes me ayudan y ayudaron de muchas formas.
Espero de todo corazón que a ustedes les haya ido bien también, y si no fue así, que el año nuevo sea un borrón y cuenta nueva. Recordemos con amor a quiénes partieron, la vida te presenta las dos caras de la moneda en tan poco tiempo a veces pues recibimos a nuevos integrantes; niños y niñas que llegan y llenan de alegría los corazones.
Cuando un acontecimiento fortuito te saca todo de una vez es difícil recomenzar pero también libera de pesos innecesarios si lo pensamos bien. Me vacié de todo hace ya casi 19 años, me salvé de una cirugía de cráneo hace 12, quizás pierdas el habla junto la visión de un ojo me dijo el médico pero caraduramente sigo nomás acá. Parece que se tiran la pelota el de arriba con el de abajo J
Viajé bastante, una de las cosas que soñé hacer desde muy chica, viajes de trabajo casi todos, de trabajo voluntario. ¿Cómo puedo quejarme? Conocí gente maravillosa, eso para mí es aprendizaje y me encanta aprender.
Muchas gracias a todos por el cariño, a mis jefes y compañeros de Pronet (¡Son lo máximo!), a los chicos y chicas del QuadRugby, a los integrantes de Parigual, a los amigos de toda la vida y para toda la vida y gracias a mi familia; no es necesario estar juntos sino estar unidos.
Vení nomás 2014. ¡Buen año para todos!

La nostalgia, lo planeado y lo inesperado

pensamiento

Después de bastante tiempo me pongo a escribir qué cosas pasaron en este lapso, el porqué de mi silencio, de mi “auto exilio”; digamos que fue por muchas cosas que tuve que hacer para poner algo de orden en mi mente y proyectos para este año y el siguiente; y porque pasan cosas que me bloquean un poco el fluir de los sentimientos y pensamientos.

Creo que a mucha gente le habrá pasado lo que a mí, eso de ir a países más desarrollados en ciertos aspectos, volver al país y darse un golpe fuerte por la muralla de la realidad. Extraño el sistema japonés de asistencia personal para personas en situación de discapacidad, la disciplina, la puntualidad, el respeto a las personas mayores, la accesibilidad a todo y por supuesto, muchas veces se me hace un nudo enorme en la garganta cuando pienso que es muy difícil volver a ver a la gente que estuvo conmigo 6 semanas día y noche enseñándome cosas pautadas en el curso y las otras, esas que se aprenden en el día a día, en el trato de persona a persona, en otra cultura.

También, en otro aspecto, a otras tantas personas les habrá quedado la mente en blanco al consultar en el exterior y escuchar los montos que se precisan, en mi caso particular 2 meses en Chile y al menos 120 millones de guaraníes por intentar recuperar de manera útil los dedos de las manos y ser por fin, de algún modo una persona autónoma.

Ya pasé la mitad de mi vida siendo lo más optimista posible sin dejar de ser realista, planeando el futuro, ése que uno planifica pero no siempre es como quisiéramos. Hay muchas cosas más personales con las que estoy luchando últimamente pero como lo vengo asumiendo desde hace años, con fe.

Sé que las cosas suceden a su tiempo, que nuestros tiempos no son los tiempos de Dios y con éste penúltimo párrafo les pido que los que me leen, recen por la salud y los cuerpos tan golpeados por el cáncer. Hoy les pido por Luis y por Nelly, yo lo estoy haciendo porque así voy a recordar que siempre hay personas que están en situaciones más complicadas y que al final, lo importante es tener salud, tener días y años por vivir junto a los afectos.

Gracias porque están ahí leyendo, hoy tengo el corazón sobrepasado y los ojos muy nublados por las lágrimas que reprimo mordiéndome los dientes … maldito cáncer, maldito cáncer, no podés ser más fuertes que ellos!

Aquel domingo del 96

papel-lapiz

La camioneta frena bruscamente y acelera del mismo modo, cuando lo único que a partir de ahí veo es el cielo con destellos hermosos de estrellas a lo lejos y me siento rara, es una sensación única e irrepetible que me recorre desde los pies y sale de mi cuerpo por la cabeza . En un parpadeo esa sensación se devuelve pero no sigue igual camino de vuelta.

¿Porqué nadie nota que ya no estoy sentada sino tumbada boca arriba? Las risas continúan, es difícil que noten mi ausencia si voy sentada sin participar del juego de carnaval de tirar globitos cargados de agua.

Dios, que alguien me mire, que alguien note que no volví a sentarme recostada a la cabina de la Miytsubishi Lancer. Pero …  ¿Porqué no puedo sentarme? ¿Porqué la voz no me sale? ¡Mirenme por favor! es lo digo moviendo los labios pero no emito sonido alguno ¿Qué pasa, porqué ya no consigo respirar casi? El aire se me va de los pulmones y ruego porque Azu una de mis mejores amigas mire ¡y me mira!

Me pregunta que me pasa y mis labios se mueven pero ni una vocal, un murmullo, nada sale de la boca y en ese “mágico” momento se arrodilla a mi lado.! Gracias, gracias gracias, ella me va a ayudar!

  • Adri ¿Que te pasa, amiga? Junto todo el aire y la energía que tengo pero lo único es un susurro
  • Azu, no siento más mi cuerpo.
  • !Rápido a un doctor, algo le pasa a Adri! Y el cerebro sin oxigeno unos segundos me produce un desmayo …

Chau 2012: Logré abrazar el mundo todo

FELIZ-ANO-NUEVO

Dicen las letras de una canción: “Crecí sin derrochar, logré abrazar el mundo todo, y mas…mil sueños mas viví a mi modo” y puede ser el resumen de mi 2012.

Entre muchas cosas, mis padres me enseñaron a amar los libros así que desarrollé bastante la imaginación. Cuando uno lee se transporta a otras épocas, a otros lugares, ve desde un lugar privilegiado cómo trascurre la vida de los personajes.

Así también, mientras mis piernas aún respondían usé ese tiempo casi al extremo y fui de aquí para allá como quién sin saberlo acelera los pasos porque se viene un cambio de rumbo. En el 2013 se cumplen 18 años del accidente pero no se parte el corazón recordarlo. Sufrí mucho, muchísimo obviamente porque jamás uno imagina que le puede pasar algo así tan brusco, tan limitante, tan de pesadilla, más esos tiempos están en el pasado.

Como lo dice la palabra: “Presente” es un regalo y vaya qué recibí muchos éste 2012 y te decía al principio que mi imaginación siempre voló hacia otras tierras pero jamás pensé que se haría realidad al cruzar la mitad del mundo para estar en otro continente, lejos de mi casa, de mi trabajo, de mi entorno.

Gracias a Dios, a la vida por dejarme conocer Japón y su gente, porqué sin hablar su idioma nos comunicábamos y creamos lazos afectivos que perduran. Aún tengo frescas las imágenes de las ciudades de Nishimoniya, Amagasaki, Nara, Tokio, de las noches de hotel entre amigos de Latinoaméricana, de los paseos y salidas con los japoneses que son tan especiales, educados y serviciales. Un párrafo no me alcanza para que sepan cuánto cambio mi vida allá.

También Brasilia me cautivó en éste lado del planeta: sus esculturas, su arquitectura, su urbanismo y por supuesto la gente que conocí ahí son otro regalo del 2012.

En lo laboral no me quejo, hago lo que me gusta en una empresa que me da libertad  para desarrollarme en lo profesional donde mis superiores y compañeros me apoyan mucho. En lo académico estoy a mitad de mi meta y no pienso detenerme; la universidad, su plantel de profesores siempre me trataron con mucha dedicación y esmero.

Gracias a todos por seguir conmigo ya sea en lo virtual o en la “realidad. Por dejarme entrar a sus vidas, por dejarme quererles, apreciarles y conocerles. Tengo casi todo lo quiero y puedo cantar sin dejar de sonreir : “Crecí sin derrochar, logré abrazar el mundo todo, y mas…mil sueños mas viví a mi modo”

¡Que tengan un Año Nuevo soñado!

¿Qué aprendí de mi discapacidad?

Japón: Trabajo, capacitación y diversión

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No pienso que adquirir o nacer con discapacidad sea un castigo, un karma, la pena que tenés que purgar por algo. La discapacidad es una condición adquirida o congénita (aquí puede que me equivoque por omisión)

La discapacidad me hizo llorar mucho a mí, mi familia y amigos, demasiado en algunas ocasiones. Hizo que dependiera de terceros para vivir ya que lo que recuperé de movilidad con mucho esfuerzo no me sirve para ser autovalente, como digo a la gente: soy un bebé de 3 meses en el cuerpo de una mujer.

Pero la discapacidad en parte, también me hizo ser más agradecida con las cosas que sí hago sola: hablar, escribir con un dedo en la computadora y el celular, mover mucho más la silla. ¿Qué irónico no? Agradecer lo que muchos repelen: Ver a una persona que puede movilizarse por medio de una ayuda técnica y yo antes del accidente era una de ellos.

Agradezco a la discapacidad que haya filtrado cariños, sentimientos y saber quiénes  no te fallaran, agradezco que valore todo lo que pude hacer mientras fui una persona sin discapacidad; cada día maravilloso me enseñó algo, cada día de pesadillas e injusticias también pero eso de ser  libre de hacer y decir lo que quisiera, cuando quisiera, de levantarme y salir si no me gustaba un ambiente, de bañarme sola, lavarme el pelo, vestirme …. Todo eso es pasado, un pasado con luces y sombras del cual elijo quedarme con lo luminoso, hermoso.

La vida o quién nos equilibra en un punto, aunque no sea la típica mujer casada, con hijos, que trabaja fuera de casa o se queda a cuidar de ella, aunque aún no haya terminado la universidad y todo sea más lento, a pesar de todo intento aprender de todo y todos.

Estudio, trabajo, practico un deporte (cosa que pensé ya no podría) pago mis deudas, viajo, poco pero lo hago! Me quieren y quiero. Quizás como también dije en más de una ocasión, no camino porque sería demasiada felicidad junta y me olvidaría de quiénes cómo yo pasaron por el trance de caminar y dejar de hacerlo, no sé, pueda que me equivoque con esta afirmación.

Nadie es mejor que yo pero tampoco nadie es peor, únicamente vivimos situaciones distintas y actuamos en consecuencia como somos. Seguir leyendo