Como la lluvia en febrero

 

Para él, como siempre…

Hay una loma en mi alma

para tender tu cansancio,

y una lámpara que espera

a que le alumbre tu mano.

Acuérdate que te espero

en algún sitio cualquiera;

como la lluvia en febrero,

puedes venir cuando quieras.

Para ceñirte a mi vida

sólo esperanza te pido;

ni forma o tiempo precisas,

tan sólo un poco de olvido.

Haz de tus sombras y fríos

un equipaje ligero;

desátalos en mi pecho,

que yo con ellos te quiero.

Quizás yo calme tu herida,

tal vez tú cures la mía.

Aunque la noche sea larga,

siempre amanece la vida.

Guardo una lágrima intacta

y una sonrisa dormida

para volcar mi alegría

por si vinieres un día.

En algún sitio cualquiera,

acuérdate que te espero.

Puedes venir, cuando quieras,

como la lluvia en febrero.

Mario Casartelli

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s