¡Hoy celebro!

Hoy celebro estar conciente
Hoy celebro ser una sobreviviente
Hoy celebro mi niña interna llena de energía
Hoy celebro mis tristezas y alegrías.

Hoy celebro el ser de cierta forma independiente
Hoy celebro ser amante de hermosos recuerdos, amiga de inolvidables momentos y encuentros…

Hoy celebro tener el trabajo que tengo
Hoy celebro tener la familia que tengo
Hoy celebro tener los amigos que tengo
Hoy celebro tener a las personas que amo
Hoy celebro por que estoy feliz
¡Hoy celebro por que si!

No importa que tan lento avances mientras no te detengas

Nadie me dijo que iba a ser fácil escalar, prometieron que al llegar las vistas serían preciosas.
Nadie me dijo que sería fácil esperar, dijeron que las cosas buenas a veces llegan al final.
Nadie me dijo que iba a ser fácil la faena, sólo prometieron que todo valdría la pena.
Nadie me dijo que sería fácil superar secuelas que te marcan con una discapacidad, si aprendí que eso no significa Incapacidad.

Tesis aprobada 99,4/100 Ingeniería en Marketing y Publicidad por la Universidad Americana.

La vida es como un viaje en autobús

 

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La vida es como un viaje en autobús:

  • Algunos comienzan el viaje junto a ti.
  • Otros se suben a la mitad del camino.
  • Muchos se bajan antes de que llegues al final de tu viaje.
  • Y muy pocos permanecen junto a ti hasta el final.

    Pero cada una de esas personas dejan algo en tu corazón que recordarás a lo largo de ese hermoso viaje. 

    Baja las ventanas y disfruta el viaje, no sabes cuando llegarás a tu parada…

    Gracias por haberte subido en algún momento en el autobús de mi vida…  Espero nunca te bajes. 

    Y si te bajas, nunca te olvides de mi porque yo no me olvidaré de tí.

Gracias a todos mis amigos que han estado a mi lado durante el viaje este año.

Y si no lo hiciste… ¡te espero en la próxima salida el año que viene!

(Anónimo)

Carta abierta a ella

No digas más que sos una mala amiga porque no venís tanto como antes; te casaste, tenés 4 hijos y para mí vivís donde casi termina el mundo!

Pude elegir una foto más elaborada dónde ambas salimos espléndidas pero ésta tiene un significado especial porque se te ve a mi lado, en mi primer fin de semana fuera del hospital. Ahí estuviste y luego en casa para que no extrañara tanto nuestras reuniones.

Hace 22 años caminé por última vez en mi vida a Caacupé y vos estabas ahí con tu: “Energy, energy dale que amiga” y estuviste todo el tiempo que pudiste a mi lado sacándome una sonrisa con tus locuras, dándome de comer, limpiando mis miserias, vistiendome, arreglándome.

Eso hacen las buenas personas que es lo sos vos Azu porque yo no te pedí nada y me diste todo lo que podías.

Te quiero con mi alma y sí, ojalá las cosas hubieran sido distintas para mí, pero gracias a amigas como vos yo sigo viva y sonriendo. ¡Feliz cumpleaños Azu!

Micro cirugía y escaras

En enero me sometí a una pequeña intervención que comunmente se conoce como talla vesical que consiste en un orificio sobre la zona baja del abdomen por donde se inserta una sonda para vaciar la vejiga.

Normalmente se lleva con una bolsa colectora de orina pero yo la llevo tapada y la abro cuando siento ganas de vaciarla. En el proceso tuve que usar compresas para controlar las pequeñas pérdidas hasta que me acostumbré a éste nuevo sistema.

Lo malo es que eso me llevó a tener mi primera escara desde que me lesioné, en la zona sacra por lo que tuve que estar como 10 días siempre acostada de lado o boca abajo.

Una escara es una lesión en la piel que en mi caso aún es leve, en algunos casos es más grave y profunda.

La lesión en mi piel la traté combinando un medicamento que me indicó una amiga enfermera que son unas gotitas tipo gel (se llma Prontosan, de Braun) que aceleraron muchísimo la cicatrización y una preparación de hojas de guayaba hervidas que al colarla, el líquido luego se aplicaba con algodón.

Hoy la escara ya cicatrizó además de que me sacaron los puntos y cambiaron la sonda. Bueno, es todo por hoy, nos veremos en alguna otra publicación pronto.

20 años no es nada

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Para mucha gente es triste recordar un momento inesperado donde toda la vida cambia para siempre y está bien sentirse así un momento, hacer el duelo. El 18 de febrero se cumplen 20 años de ése tipo de sucesos en mi transitar por éste mundo pero en vez de mirar para atrás y llorar por lo que perdí prefiero celebrar que me quedé con ustedes.

Me verás cambiada, muy cambiada físicamente al principio, casi otra persona pero lo importante es que lo intangible no desmejore, el alma….

Aunque hayas dejado de venir, llamar o escribir yo te recuerdo y recordé todos éstos años en algún momento. Sé que la vida a veces nos separa lo deseemos o no en cierto punto.

¡Gracias por ser parte de mi historia! Hayas estado en muchos capítulos o en una pequeña línea del libro imaginario de mi vida, fuiste y sos importante para mí. Sos parte de ésta Adri que volvió a nacer el 18 de febrero de 1996.

Vas a encontrar en este blog http://www.adritrigo.com fotos o recuerdos que guardo de vos de ese nuevo comienzo

Quiero ser una mariposa

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“La escafandra (oruga) y la mariposa” es un libro de Jean Dominique Bauby que luego se llevó al cine donde se toca el síndrome del cautiverio: una persona es prisionera de su propio cuerpo.

Sin llegar a tal situación límite, son las palabras que definen muy bien como es vivir en un cuerpo tetrapléjico como el mío, un cuerpo que me pertenece pero no me obedece, que muevo pero no muevo, que siento pero no siento, que cambia pero no cambia; una mezcla difícil de explicar si no lo vivenciás en carne propia o si no vivís cerca de una persona que pase por algo parecido.

Siempre intento no quejarme de mi vida en su conjunto, porque a pesar de todo me falta poco pero, no me engaño a mi misma tampoco, para lo “estandar” me falta mucho y esa afirmación es lo que me lleva a sentir que soy justamente eso: una oruga y una mariposa mas no en la misma proporción.

Oruga:

Porque quiero caminar sobre el césped recién cortado pero mis piernas no responden, porque intento abrir las manos para dar una caricia o estrechar las de un/a amigo/a pero las tengo cerradas, porque quiero jugar a tirar para arriba a mis sobrinos pero mis brazos no soportan ese peso, porque tengo mucha sed en medio de la noche, veo el vaso de agua a medio metro pero son kilómetros insalvables para mí pues no llego, porque 3 mosquitos se deleitan con la sangre que sacan de mi pie y no logro espantarlos. En sintesís, porque mi cuerpo me encierra en mí misma de cierta forma.

Mariposa:

Porque vuelo con mis sueños, veo el mundo desde arriba como si el cielo estrellado estuviera dado vuelta porque las lucecitas que titilan están allá por debajo mío, porque puedo caminar en la costa del mar en una playa solitaria, porque puedo tomar una hoja en blanco y lápices de colores para dibujar con mis sobrinos, porque puedo entrelazar mis manos con las de esa persona especial y abrazarle parada en puntitas de pie, porque puedo correr con mis amigos huyendo de alguna travesura, porque puedo mover porque sí los dedos del pie, porque tengo sed y puedo levantarme, ir a la cocina, abrir la heladera y tomarme un vaso de agua que yo misma me sirvo, porque me doy una ducha y me lavo la cabeza bajo la ducha sin ayuda de nadie, porque puedo preparar pizzas para comer en familia.

Son cosas tan sencillas y que ya dije mil veces en otros posts, pero la mayoría ni las toman en cuenta. Pero cuanto daría yo por poder hacer todo eso por lo menos un día … estos días, algún día


 

Lo que pienso de la discapacidad

 tableta

No pienso que adquirir o nacer con discapacidad sea un castigo, un karma, la pena que tenés que purgar por algo. La discapacidad es una condición adquirida o congénita (aquí puede que me equivoque por omisión)

La discapacidad me hizo llorar mucho a mí, mi familia y amigos, demasiado en algunas ocasiones, llevó a que dependiera de terceros para vivir ya que lo que recuperé de movilidad con mucho esfuerzo no me sirve para ser autovalente. Como digo a la gente: soy un bebé de 3 meses en el cuerpo de una mujer de treinta y tantos.

Pero la discapacidad, en parte, también me hizo ser más agradecida con las cosas que sí hago sola: hablar, escribir con un dedo en la computadora y el celular, mover mucho más la silla. ¿Qué irónico no? Agradecer lo que a muchos repele: Ver a una persona que puede movilizarse por medio de una ayuda técnica … y yo antes del accidente era así.

Agradezco a la discapacidad que haya filtrado cariños, sentimientos y saber quiénes  no te fallaran, agradezco que valore todo lo que pude hacer mientras fui una persona sin discapacidad; cada día maravilloso me enseñó algo, cada día de pesadillas e injusticias también pero eso de ser  libre de hacer y decir lo que quisiera, cuando quisiera, de levantarme y salir si no me gustaba un ambiente, de cosas tan cotidianas y básicas como bañarme sola, lavarme el pelo, vestirme …. Todo eso es pasado, un pasado con luces y sombras del cual elijo quedarme con lo luminoso, con lo lindo, con lo hermoso.

La vida o quién nos equilibra en un punto me hizo ver que aunque no sea la típica mujer casada, con hijos, que trabaja fuera de casa o se queda a cuidar de ella, aunque aún no haya terminado la universidad y todo sea más lento, a pesar de todo intento aprender de todo y todos.

Estudio, trabajo, practico un deporte (cosa que pensé ya no podría) pago mis deudas, viajo, poco pero lo hago! Me quieren y quiero. Puede que, como también dije en más de una ocasión, no camino quizás para que no me olvidara de quiénes cómo yo pasaron por el trance de caminar y dejar de hacerlo, no sé, pueda que me equivoque con esta afirmación.

Nadie es mejor que yo pero tampoco nadie es peor, únicamente vivimos situaciones distintas y actuamos en consecuencia como somos.

Publicado originalmente aquí

Por favor cuidáte

trato+hecho

Lo que siento ahora no se llama añoranza, nostalgia o impotencia por verme como me veo. A mi no me había dicho un anuncio en la tele o en los carteles publicitarios que no hay que estar en la carrocería de una camioneta sentada o parada. Siempre creemos “Eso no me va a pasar” pero a mí me pasó.

Sin embargo vos estás en un medio y un mundo donde te dicen qué está bien o qué está mal, que si no usás casco y manejás a alta velocidad lo más probable es que cambies las 2 ruedas de tu moto por las una silla de ruedas. Muchas discapacidades se producen por imprudencia, por inconsciencia y por falta de educación vial.

Mi vida es mía y sólo mi corazón sabe lo que juntos pasamos desde el momento en que me volví un bebé viviendo en el cuerpo de una mujer, y por todas esas situaciones, emociones y frustraciones es que te escribo a vos que no valorás tu vida y le tentás al destino. La silla para mi no es lo peor, lo son otras cosas.

Decíme: ¿ Porqué no te cuidás? ¿ Pensás que un accidente es solamente tu problema? Podés preguntarle a mi familia, a mis amigos si ellos no sufrieron o lloraron viéndome en aquella cama del hospital, inmóvil, apagándome físicamente de a poco, viendo como una chica que amaba andar en bici, patinar y caminar justamente eran pasatiempos que no los haría por años o quizás nunca más.

No te imaginás cuánto cuesta una cirugía, no tenés idea de que podés perder tu coeficiente intelectual porque no te pusiste el casco o no te abrochaste el cinturón en el auto y si el ileso resultás ser vos, ¿No te importaría arruinar emocional y económicamente a otra persona a causa de tu imprudencia, porque manejás borracho por ejemplo?

Por eso me duele que no te cuides, porque tenés campañas viales que te hablan de todas las consecuencias y vos seguís creyendo que no te va a tocar, a mi ninguna mísera campaña me advirtió y las consecuencias las pago muy alto ahora para vivir, tengo sobrinitos y nunca les empujé el carrito, nunca corrí tras ellos y eso me parece injusto muchas veces.

No reniego de lo que soy ni de lo que tengo o no tengo hoy, la vida yo la disfruto a pleno, a veces quisiera que los días tuviesen más horas y los años más días para seguir viviendo, haciendo cosas distintas a las que planeé pero que me llenan de igual manera.

Por favor, ahorráte lo que sufrí hasta encontrar mi centro, honrá la vida cuidándote: por tu mamá, por tu papá, por tus herman@s, por tu familia, por tu amor, por tus amigos, por quienes te quieren. No le tientes a la suerte cuando se trata de la vida.